El picacho
Cuando tenía unos diez años subí a un cerro con mi primo. Subimos sin ningún motivo, andábamos de vagos. Recuerdo que llenamos un garrafón de agua y nos llevamos unos Cheetos y unas tortas. En aquel picacho había una cruz. Nos sé porque, pero cuando llegamos mi primo se arrodillo en reverencia. Lo imite. Después, comimos y nos regresamos.
Muchas veces, quisiera regresar el tiempo ya que el recuerdo se desgasta. Pero lo que si recuerdo es que cuando era niño la fe era más fácil de atener y entender. Hoy en día, permito que las cosas obstruyan mi vista. A veces pienso en mi mortalidad, soy tan solo una neblina por la mañana. Estoy lejos de alcanzar la meta, pero sé que es necesario seguir adelante. Me aferro a esa cruz, un símbolo de mi fe de niño, símbolo de mi salvación.
Muchas veces, quisiera regresar el tiempo ya que el recuerdo se desgasta. Pero lo que si recuerdo es que cuando era niño la fe era más fácil de atener y entender. Hoy en día, permito que las cosas obstruyan mi vista. A veces pienso en mi mortalidad, soy tan solo una neblina por la mañana. Estoy lejos de alcanzar la meta, pero sé que es necesario seguir adelante. Me aferro a esa cruz, un símbolo de mi fe de niño, símbolo de mi salvación.

0 Comments:
Publicar un comentario
<< Home